Logic Pro 10.3.1

Logic Pro is one of the most popular Digital Audio Workstations out there. The recent free update from Apple (10.3) has many interesting features. I'll talk about those that I found to be the most interesting ones.

Installation

As usual with most Apple products, the update process is quite simple. The update is done through the App Store. The download size is around 500 MB, so it shouldn't take too long for most connections. The process is automatic and only requires your Apple account password. You don't need to reboot the system when the installation finishes, so you can start using Logic right away.

User interface (UI)

The first thing to notice is the change in the UI. This update has a "flatter" design, which is a common trend these days. It made me recall a little bit of Ableton Live.

Fig. 1. New look for the user interface.

Among the new features of the UI, we find that we are able to change the background shade. You can choose either a darker or a lighter appearance. This could be useful when lighting conditions change. For example, when using a MacBook outdoors.

Fig. 2. Background appearance option.

Another practical option is the horizontal auto-zoom. This allows you to see the entire session horizontally and auto-adjust the zoom level as the song becomes longer. Logic already had this feature for the vertical zoom, so this is a very nice addition in my opinion.

Fig. 3. Auto-zoom options activated.

Another very useful feature comes when we edit a region's size. When we place our pointer on the region's edge and trim the region, we can see a visual guide showing the whole file. This is a very practical feature for the editing process.

Audio functions

In this sense, we find nice functions that we were asking a long time ago. The first one is the possibility to use an internal 64-bit summing bus. This option is superior to the former 32-bit bus as it gives us more headroom while mixing and preserves more dynamic range. This feature puts Logic in the same league than systems like Pro Tools HDX.

Fig. 4. Internal 64-bit summing bus.

Another excellent option is that now we can use Stereo or Dual-mono audio plugins. If we are using a  surround track, we can use Multi-mono plugins as well. When we use a Dual-mono plugin, we can process the left channel with a different setting than the right channel. In other words, we have independent control for left and right parameters. This opens a lot of opportunities for creative processing while mixing or mastering.

Fig. 5. Dual-mono plugin.

Other new features

  • Support for the new MacBook Pro's Touch Bar.
  • 256 auxiliary buses.
  • Region's effects rendering. 
  • The MIDI plugins can control audio plugins parameters.
  • Simultaneous fade adjustments in different tracks.
  • Track alternatives menu.
Fig. 6. Track alternatives menu.

Now you have an idea of the new options in Logic Pro 10.3. The update is definitely worth it. Logic is a great DAW and this update makes me remember why it is my favorite one! :D




Entendiendo la difusión del sonido

Hemos mencionado que las ondas sonoras experimentan diversos fenómenos cuando chocan con alguna superficie. Además de la absorción, también existe una forma de reflexión interesante: la difusión.

Para entender la difusión debemos entender primero que las ondas sonoras se comportan conforme a la Ley de Reflexión. Básicamente esta ley nos indica que el ángulo con el que incide una onda sonora a una superficie es el mismo que con el que se refleja.

Fig 1. Ley de Reflexión

En la imagen vemos que si la onda P llega a la superficie con un ángulo θi, se reflejará con un ángulo θr. Ambos ángulos siempre serán iguales si la superficie es recta. Una manera sencilla de entender esto es observando el comportamiento de una bola de billar al chocar con alguna banda. Las ondas sonoras actuarán como la bola de billar siempre y cuando el tamaño de la superficie donde chocan sea mayor que la longitud de onda. A este tipo de reflexión se le llama reflexión especular.

Longitudes de onda

La longitud de onda se representa con la letra λ. Es la cantidad de metros que abarca una onda. Entre más alta sea la frecuencia, más pequeña será la onda. Las frecuencias audibles, cuyo rango va de 20 Hz a 20 kHz tienen longitudes de onda que van desde los 17 metros hasta menos de 2 cm.

Como las frecuencias bajas tienen longitudes de onda muy grandes (más de 3 metros), es difícil apreciar la Ley de Reflexión en ellas. La excepción ocurre si se trata de superficies muy grandes, como muros de más de 3 o 4 m. Con las frecuencias altas sucede lo contrario, su longitud de onda es pequeño (menos de 20 cm). Por este motivo es más común apreciar la Ley de Reflexión en frecuencias agudas. De hecho, el asumir que la onda sonora se comporta como una serie de rayos es válido para casos con frecuencias medias y agudas. Esto se debe justamente a que su tamaño es relativamente pequeño.

Fig. 2. Distintas longitudes de onda


La difusión

Cuando la superficie de reflexión es irregular, la Ley de Reflexión se aplica en cada una de las variaciones de la superficie, como lo vemos en la figura.

Fig. 3. Difusión de las ondas

El resultado de esta variación en las reflexiones es la difusión. A diferencia de una reflexión especular, que sigue sigue la Ley de Reflexión de manera más evidente, las reflexión difusa genera un campo de reflexiones hacia todas direcciones. Mayor difusión implica que la onda es reflejada hacia direcciones más diversas.

Fig. 4. Reflexión especular vs. reflexión difusa


Difusión o no difusión

Quizás el punto más importante de todo esto es saber si es mejor tener difusión o no. Para las aplicaciones más comunes en la acústica, lo más recomendable es tener una buena cantidad de difusión. Esto es porque, entre mayor difusión tengamos, habrá una mejor dispersión de las ondas sonoras en todo el recinto. Es decir, el sonido se percibirá de una manera más homogénea en diversos puntos del lugar.

Mencionemos algunos ejemplos. En el caso de un estudio de grabación, la difusión ayuda a que la onda sonora se distribuya mejor y lo que capten los micrófonos sea un sonido más balanceado. En este caso se reducen ecos que pueden dar una coloración no deseada a la grabación.

En el caso de la mezcla o masterización, la difusión puede ayudar a evitar ecos rápidos en el punto de mezcla (sweet spot) que puedan generar confusión la mezcla. También la difusión puede ayudar a generar la sensación de mayor espacio en un estudio pequeño. En el caso de salas de conciertos o auditorios, la difusión es muy importante para lograr que el sonido se escuche de una manera similar en la mayoría de zonas del recinto.


Difusores acústicos

Pero ¿cómo podemos generar difusión? Para ello podemos utilizar sistemas de difusión creados con tal objetivo. En este sentido, existe una gran variedad de diseños. Por ejemplo, los sistemas QRD (difusores de residuo cuadrático), los cuales están formados por "pozos" o segmentos de distintas profundidades que dependen de las frecuencias que se quieran difundir.

Fig. 5. Difusor tipo QRD

Las superficies convexas en general suelen ser buenos difusores, mas no así las superficies cóncavas. Otro ejemplo de superficie difusora podría ser una pared de piedra. La superficie irregular de la piedra tiene un efecto difusor en frecuencias agudas principalmente. Esto dependerá del tamaño de las irregularidades en relación a la longitud de onda (que novedad ¿no?).

Finalmente también podríamos considerar como difusor a un librero con libros de diversos tamaños. La efectividad de la difusión en este caso dependerá de qué tan diferentes sean los libros, de sus distintos tamaños o grosores e incluso de qué tan desacomodados se encuentren.

Como podemos darnos cuenta, la idea es que no sean superficies planas y lisas. Este tipo de superficies generará reflexiones especulares que producirán ecos muy marcados. Estos ecos fluctuantes suelen sonar desagradables al oído.

La difusión es un elemento muy importante para el acondicionamiento acústico de cualquier recinto. Incluso una sala de TV o cine en casa se puede beneficiar grandemente de este fenómeno. Es cuestión de echar a volar la imaginación y buscar superficies difusoras con los objetos comunes que tengamos disponibles.